Páginas

viernes, 6 de diciembre de 2013

¿Como funciona la mente?

Esta pregunta ha sido para mi el motor que me ha llevado a estudiar muchos textos acerca de que es la mente, del pensamiento, de como nos identificamos con alguna idea que tenemos de nosotros mismos y así, en consecuencia, actuamos de forma robótica una y otra vez. A veces, o muchas veces, pasamos la vida de este modo absurdo, sin observación sin reflexión, sin conocimiento verdadero.

A medida que vamos estudiando ese conocimiento e incorporándolo tu mente va cambiando, tu ser emerge, la sensación es liberadora y de alegría. Una sensación que no depende de lo externo y sólo al ir experimentando este desapego de la mente robótica podremos cambiar. Mejoraremos de dentro a afuera y es muy bella esta sensación. La tristeza desaparece porque ya no estás indentificado con esa mente pequeña o ego y al alejarte tu ser se expande y comunica con el Ser, eres uno con el Ser.




Hay textos muy valiosos que algún día comentaremos. Hoy quiero compartir lo que hace tiempo hizo un "click" en mi y me ayudó a iniciar la senda en esta dirección.

Llevaba ya mucho tiempo haciendo una afirmación básica a modo de mantra:

"Estoy dispuesta a cambiar"

Obviamente no tenía ni idea de cómo hacerlo. Sin embargo esa afirmación se ha incorporado de forma que ya no tengo ni que repetirla pues el compromiso es real y solo aflora en  momentos en los que me veo atorada en algo. Pues bien ese "click" fue en primer lugar entender que hay una mente superior en la que habita el Alma, el verdadero ser o Dios, como lo quieras llamar. Y luego está la mente inferior que esta habilitada por el ego. Aunque la Mente es una, hago esa distinción para mi razonamiento.

Para facilitar la explicación lo visualizo como su fueran dos cosas. Tanto si opero desde una casa u otra obtengo un sistema de pensamiento. La elección es mía y tengo que ser conciente de que los resultados son completamente distintos. Además estas dos formas de pensar son opuestas e irreconciliables, y existe el poder de elección.

A groso modo podemos decir que si te identificas con el ego tu mente fluctuará incesantemente, arrastrándote con su locura destructiva. Si te vas hacia el Alma ocurre que aceptas lo que hay, aprecias tu existencia, generas armonía en tu interior.

Por ejemplo, el ego crea necesidades para distraerte, así te podrías encontrar que a lo largo del día tienes ganas de comer y vas al frigorífico veinte veces, o que tienes deseos de fumar y sin más enciendes un cigarro. Una mente más elevada cuando surge el deseo destructivo del ego, se para y observa ese deseo. Se distancia, no se identifica y el deseo se va, el ego para mí es como un niño pequeño en plena rabieta porque se le antoja una chuchería.

Sé que este tema es mucho más profundo y sin duda tengo que seguir estudiante pero esta conceptualización de la mente que hice en su día me ayudó y me sigue ayudando.Me gusta mucho hacer esquemas con dibujos, colores, etc. cuando estudio, aquí os dejo el que hice sobre ésto.