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domingo, 12 de enero de 2014

Volvamos a la Postura Correcta

Creo firmemente que es vital para nuestra salud mental ser conscientes de nuestra postura. Ya describí qué era y qué no la postura correcta. Es más importante mantener la auto-atención de nosotros mismos el máximo tiempo posible hasta que se integre la postura correcta en nuestro ser que auto-imponerse lo que en una imagen se considera la postura correcta e imponértela. Me explico; quizás si intentas copiar esa imagen de la postura correcta estés forzando tu cuerpo demasiado, te sientas incómodo y lo veas como algo imposible. Hay que ir poco a poco hasta el límite que tu cuerpo te permita estar más tiempo.





De forma general se puede decir que los pies tienen que estar paralelos al ancho de las caderas apoyando bien las planta de los pies, la pelvis ligeramente en retroversión (hacia delante estirando las vértebras lumbares). Abre el pecho, relaja los hombros y la mandíbula. Mira ligeramente hacia arriba.

En las escrituras yóguicas se dice que la edad está medida por la flexibilidad de la columna vertebral. Si nos vamos anquilosando en nuestras viciadas posturas adquiridas los fluidos de la columna no circulan adecuadamente y nuestro sistema nervioso se deteriora. Cuando el sistema nervioso no funciona bien todo se ve afectado.


¡No es de extrañar que cuando corregimos ésto hasta nuestro estado de ánimo cambie!

Los que nos miran desde fuera tendrán otra impresión de nosotros pero lo más importante es que tú has cambiado de forma interna y así lo transmites. Darse cuenta de qué se produce en tu interior al cambiar tu postura es la mejor forma que tienes de comprobarlo. Tu pensamiento se hará más feliz. Muchas veces en yoga la gente se "queja" de que sólo se habla del sufrimiento, nada más lejos de la realidad. A través del yoga vuelves al estado de felicidad, ése es nuestro verdadero estado. No hay que buscar la felicidad porque ya está en nosotros mismos, ahora.

Nota aclaratoria:


En realidad no es tu cuerpo el que te hace cambiar, es tu pensamiento el que lo hace. El cuerpo es simplemente polvo de estrellas, según Nassin Haremein el ser humano se compone aproximadamente de 100 trillones de células y cada célula de aproximadamente 100 trillones de átomos, cada uno de los cuales fueron creados originalmente en el centro de una estrella. Así que por definición somos seres galácticos porque las estructuras que conforman nuestros cuerpos vienen de toda la galaxia... Tu pensamiento, tu mente si puede influir en el cuerpo. De hecho antes de corregir tu postura ha tenido que haber ese cambien en el pensamiento.